jueves, junio 08, 2006

Se Arrienda

Miro el letrero y nervioso llamo al teléfono indicado. Me pongo de acuerdo con el dueño para juntarnos el fin de semana.

Nos juntamos, y de inmediato nos dirigimos a una dirección por mí desconocida. La monótona voz de mi interlocutor pasa a segundo plano en cuanto llegamos. Quedo fascinado, casi atónito. La fachada es hermosa, la distribución inmejorable. Proyecta clase y estilo. Se produce un incómodo silencio del que me doy cuenta demasiado tarde. Torpemente me disculpo. Negociamos un precio razonable y firmamos un par de papeles. Por los siguientes tres meses seré el feliz arrendatario de una esposa.

jueves, junio 01, 2006

Pienso

El bamboleo del carro me mece incesante y me cuesta mantener los ojos abiertos. Pienso en lo que este viaje significa, en ser el primer hijo que terminó los estudios y va a trabajar a la capital. Pienso en lo importante que es trabajar en un estudio de abogados. Pienso en la novia que dejo, a la espera de poder juntar dinero para casarnos y formar un hogar. Pienso en mis padres, cada vez más encorvados por los años y el duro trabajo de campo. Despierto cuando estamos saliendo del túnel y ya se divisa, a lo lejos, la ciudad.

jueves, mayo 25, 2006

Lo siento

“No te va a doler” me dijeron. Y yo les creí. Un pequeño pinchazo a cambio de mucho dinero. Parecía el negocio perfecto y no pude rechazarlo. Me hicieron exámenes antes y después, “solo por rutina” me tranquilizaron. Cuando me empecé a sentir mal no los encontré.
Ahora lo siento dentro de mí. Siento como se mueve, a veces despacio y otras en forma violenta. Siento sus contorsiones y espasmos. Siento como crece, lentamente, en forma casi imperceptible, como si quisiera que no me diera cuenta. Siento como late, como pulsa con vida, robada por cierto, y desgraciadamente de mí.

jueves, mayo 18, 2006

Uso Personal

“Es de uso personal”, le explico en vano al oficial. Me pide la identificación y el permiso para portarla y usarla. Le entrego los documentos, a sabiendas que son falsos. Buenas falsificaciones, pero falsos al fin y al cabo. Los revisa cuidadosamente y hace algunas consultas por radio. Me mira con el ceño fruncido, carraspea y me dice “Tenemos problemas”. Lo miro con cara de angustia, esperando algún tipo de simpatía de su parte. Su actitud no cambia.

Vuelvo a casa caminando, con más de una hora de retraso. Con mucha pena y rabia en el corazón, y sin bicicleta.

jueves, mayo 11, 2006

Nos Observan

Nos observan desde el cielo. Con sus ojos pequeños y sus espasmódicos movimientos de cabeza nos estudian.
Nos observan desde el suelo. Con sus antenas oscilantes, que van y vienen mientras perciben nuestro rastro.
Nos observan desde el mar. Con su inocente apariencia, que inspira ternura antes que desconfianza.
Nos observan desde hace más tiempo del que estamos dispuestos a admitir. Cada vez que nos damos vuelta porque sentimos que nos observan. Creemos no ver nada. Y queremos no ver nada.

Una vez que hayamos partido, ellos quedarán. Estarán alertas, observando quien quiera reclamar nuestro lugar, que nunca fue nuestro.